COMIDAS
En primer lugar: ¿pica la niña
entre horas? ¿Bebe muchos líquidos durante el día? Si bebe leche puede que ésta
le produzca saciedad y algunos zumos tienen un alto contenido en azúcar y
pueden quitarle el apetito. Vigila su ingesta de líquidos es importante que la
niña llegue a la mesa con hambre. Ayuda implicar a la niña en la elaboración de
las comidas, ello le hará estar más motivada.
- El rechazo de comida es corriente a esta edad.
- Procura que duerma bien, un niño que no duerme bien
no suele comer bien.
- Establece unas rutinas e implica a la niña (ponerlo
en una cartulina ayuda a los niños): lavarse las manos, poner la mesa,
comer con la tele apagada, mantener unos horarios… estas rutinas son
orientativas, es decir tampoco hay que ser excesivamente rígido.
- Controla el nivel de ansiedad que provoca que la niña no coma, ya que la niña lo detecta y lo utiliza para llamar la atención aunque sea de forma negativa.
- Siéntate a comer con tu hija.
- No le des a elegir ni negocies con ella.
- Procura comer lo mismo que ella.
- Una ración adecuada a su edad.
- Marca límites y mándala al rincón de pensar si no se comporta bien en la mesa (chilla, tira comida…) explícale porque no esta bien y mantenla allí unos minutos (2-3).
- Si continua rechazando la comida cede un poco: “te puedes levantar cuando tomes tres cucharadas”.Mantente firme cuando se haya tomado una o dos.
- Elógiala cuando coma, muestra entusiasmo y déjale claro lo contente que estás. Así intentaremos reemplazar la atención negativa por una atención positiva. PRÉMIALA.
Tómatelo con calma, que la niña
no intuya la ansiedad y se vea tentada de seguir convirtiendo las comidas en
una guerra de voluntades. La clave es la constancia.
Un saludo.